La Puerta de los Deseos

Una propuesta a partir del cuento “Habría que…”

Parte de mi trabajo consiste en proponer actividades en los coles a partir de un cuento concreto. Básicamente se trata de jugar con los cuentos, darles una y mil vueltas y hacerlos un poquito más nuestros.

Hoy quiero hablar de una propuesta que hicimos hace un par de cursos en el CEIP Francisco de Goya de Madrid. Partió de una petición del propio centro, en la que nos pidieron hacer algo que se viera reflejado en el hall de entrada de la puerta principal del cole. Y pensando pensando se nos ocurrió convertir ese espacio en la Puerta de los Deseos.

Para ello, trabajamos sobre la base de un álbum ilustrado escogido para la ocasión, “Habría que…”, escrito por Thierry Lenain e ilustrado por Olivier Tallec (puedes leer la reseña que hice del libro AQUÍ).

“Un niño estaba sentado en su isla mirando el mundo y reflexionando. Vio guerras, hambre, contaminación y abusos de poder. Y también vio muchas lágrimas y pocos abrazos de amor. Pensó que habría mucho que cambiar en este mundo y, justamente por eso, decidió…nacer.”

A partir de esa idea, de la idea de reflexionar sobre todo lo que habría que hacer para que el mundo fuese un poquito mejor lanzamos la propuesta de plasmar nuestros deseos, nuestros propios “habría que…” para que nuestro pequeño mundo que es el cole fuera un poquito mejor.

Trabajamos el cuento con cada clase (leyéndolo, mirándolo, conociéndolo…) para luego llevarnos el contenido del libro a nuestro terreno planteando la siguiente pregunta:

¿qué habría que hacer en el cole?

Niños y adultos plasmaron su respuesta en unas tarjetas de colores y las depositaron en un buzón que colocamos a la entrada del centro.

Después, todas esas tarjetas las colgamos a través de una red de lana y cordón en ese miso hall del que hablábamos antes, renombrando así esa puerta como “La Puerta de los Deseos”. Por allí pasan, todos los días, niños, padres y profesores y cada vez que pasan, contemplan el resultado de una acción colectiva que nos recuerda:

“¡Queda tanto por nacer!” (*)

(*) Esta frase no es mía, se la escuché a Keko Ponte (Holgado) en una de sus canciones.

Habría que…

Un álbum ilustrado sobre el poder de la observación y la reflexión

Portada del libro "Habría que..." de Thierry Lenain y Olivier Tallec, editado por Kókinos.

Todo comienza con un niño que está sentado, dice, en su isla. No sabemos qué isla es esta hasta el final, pero el ilustrador nos da una pista: nos la muestra con un estampado de flores en el que predomina el color rojo, y este color nos va a acompañar en casi todas las páginas.


Desde su isla, el niño mira el mundo y ve lo que inevitablemente ve cualquiera que mire: ve guerras, hambre, miseria, abusos de poder, mares y bosques avasallados, dolor…
Y a cada mirada le corresponde una idea, con cada problema ve también una solución. Son soluciones sencillas, aportadas desde la lógica limpia y clara de un niño, en tono poético, inocente y a veces hasta indignado.
Y las ilustraciones acompañan este tono: pinceladas fuertes de color y textura para los problemas, una línea sencilla pero muy expresiva sobre fondo blanco para el niño y su mirada.


Y así se van armando las páginas que nos van conduciendo hasta el final sorprendente que le da sentido a todo. Es entonces cuando descubrimos que el niño abandona su papel de observador y testigo y da un paso al frente. Toma una decisión. Cuál será la consecuencia de esta decisión, no lo sabemos.


Habría que… es un álbum ilustrado de esos que, al abrirlos, se convierten en un tesoro.
Merece la pena recrearse en cada detalle de cada centímetro de página, dejarse llevar por el ritmo que marcan la composición del texto y las imágenes. Cada página es una oportunidad para reflexionar porque en cada página hay un trozo estropeado del mundo y un remiendo.


Y cuando lleguemos al final todavía podemos seguir saboreando un rato más el poso de lo que acabamos de ver. Podemos jugar a imaginar qué hay detrás de ese final. Quizás un día, este pequeño protagonista coja años y fuerzas y diga, como en la canción de Silvio:

“si capturo al culpable de tanto desastre lo va a lamentar…”

Habría que…

Thierry Lenain escribe.

Olivier Tallec ilustra.

Editado por Kókinos